pamplona. Santi Ezquerro (Calahorra, 14 de diciembre de 1976, 31 años) es uno de los siete fichajes de Osasuna para esta campaña. Pero no es uno más. El delantero riojano vuelve al equipo rojillo doce años después de su salida hacia el Atlético de Madrid. Después pasó por el Mallorca y llegó al Athletic, donde dio su mejor imagen. Su gran rendimiento en el equipo bilbaíno le convirtió en un jugador imprescindible y le llevó a firmar por el Barcelona. Allí fue campeón de Europa pero también sufrió la dura competencia en la delantera blaugrana que le llevó a quedarse casi en blanco la pasada campaña. Ahora vuelve al equipo que le vio nacer como jugador de fútbol "muy orgulloso" de volverse a enfundar la elástica rojilla.
¿Cómo se siente?
Bien, encantado de estar aquí. Ahora en la pretemporada cogiendo el tono físico y muy contento de ver caras conocidas que hacía mucho tiempo que no veía y con muchas ganas de empezar la Liga.
¿Qué sentimientos tiene hacia los equipos en los que ha estado, como Athletic y Barcelona?
Agradecimiento. En todos los sitios donde he estado me han dado la oportunidad de disfrutar haciendo lo que más me gusta, así que sólo puedo estar agradecido.
¿Qué significado tiene Osasuna para usted?
Es el club con el que estaré toda mi vida en deuda por haberme dado la oportunidad de ser lo que soy y de poderme dedicar a lo que me gusta.
¿Qué condicionantes le hicieron fichar por Osasuna?
El hecho de conocer el equipo, la gente, la ciudad. Fueron varias cosas las que propiciaron mi fichaje, por ejemplo el hecho de tener la oportunidad de volver al club que me permitió ser lo que he sido en mi vida. Para mí es todo un orgullo volver a Osasuna.
Pero detrás de usted habían equipos europeos tan potentes como el Olympiacos.
Esa ha sido un poco la duda. Al final me decanté por venir aquí ya que para mí, en estos momentos, creo que es lo mejor. Si hubiera mirado otro tipo de cosas a lo mejor no estaba aquí. Estoy feliz de haber fichado por Osasuna.
Cuando todo se hizo oficial, ¿cuál fue su primera sensación?
Fue todo muy rápido. El lunes empezamos las negociaciones, el martes firmamos el contrato y el miércoles ya estaba aquí. Fueron muchas sensaciones bonitas, pero a la vez extrañas. Se mezcló todo: la rapidez de la negociación, el olor de Tajonar, que para mí es muy peculiar, el recibimiento de mis compañeros, que también fue muy bueno. La verdad es que fue todo muy especial.
Ha vuelto a Osasuna más de una década después, ¿ha encontrado muchos cambios?
Cuando me fui estábamos en Segunda División, ahora Osasuna es un equipo consolidado en Primera y se ha ganado el respeto de todos los clubes. En cuanto a las personas, sigue habiendo mucha gente que estaba aquí hace doce años.
En el período que no ha estado en Osasuna, el conjunto rojillo ha subido a Primera, se ha consolidado en la Liga, incluso ha jugado la previa de la Champions, ¿piensa en conseguir algún éxito?
Me encantaría. En la mente de todos está el sufrimiento de las últimas temporadas, especialmente la pasada camapaña. Esperamos dar alegrías a la afición, pero primero hay que salvarse y luego mirar hacia delante.
En estos años ha jugado en el Reyno de Navarra muchas veces como visitante ¿Tiene muchas ganas de volver a hacerlo como local?
Sí, la verdad que el recuerdo que yo tengo de hace muchos años es maravilloso, el trato que recibí fue estupendo y tengo muchas ganas de debutar como local y que vayan bien las cosas.
¿Se puede decir que ha vuelto el hijo pródigo rojillo?
No, el protagonismo nunca me ha gustado. Osasuna siempre se ha identificado por ser un bloque en el que nadie destaca sobre nadie y ésa tiene que ser nuestra fuerza.
¿Cómo le ha recibido la afición rojilla?
Hasta ahora todo son ánimos y gestos de cariño y espero poder agradecer todas estas muestras de la mejor manera que sé: jugando bien al fútbol.
¿Qué tiene el Santi Ezquerro de ahora que no tenía el de antes?
Cuando me marché de aquí con 19 años era un poco inconsciente de lo que me rodeaba. Ahora estoy más asentado y conozco más lo que es este mundillo del fútbol, pero mantengo las mismas ganas de jugar y de dar alegrías a la afición de Osasuna que cuando me fuí.
¿Qué opina de su nuevo entrenador, José Ángel Ziganda?
Es una persona que ha demostrado tener mucha confianza. Le agradezco la insistencia que ha tenido para traerme a Osasuna.
Después de varias semanas entrenando, ¿cómo se va encontrando?
Bien, poco a poco voy a mejor. En verano he hecho cosas, pero no tiene nada que ver con un entrenamiento más específico.
De momento ya ha conseguido marcar un golazo en la gira por Inglaterra y otro en su primer partido amistoso en el Reyno.
Sí, es bueno para los delanteros conseguir marcar y espero ir cogiendo el fondo físico para ir a más.
Ziganda dijo que esperaba que ese gol le diera confianza. ¿Lo ha hecho?
Sí, el hecho de marcar te da confianza y tranquilidad, ya que te quita la ansiedad. Además, ves que ése es el camino para seguir trabajando.
¿El objetivo es llegar en plena forma al primer partido de Liga, contra el Villarreal?
Sin duda. Está claro que eso es lo que vale y a lo que hay que llegar al 100%.
¿Qué podemos esperar de Santi Ezquerro para esta temporada?
Tengo muchas ganas e ilusión de poder aportar cosas que le den puntos a Osasuna.
¿Le va a costar volver a jugar asiduamente después de estar la última temporada casi sin pisar un terreno de juego?
No lo sé -se ríe-. El tiempo lo dirá, yo voy a poner todo lo que haga falta para coger un buen ritmo cuanto antes.
Además, la pelea por la titularidad en la delantera va a ser muy dura al tener Osasuna seis delanteros.
Eso es bueno para todos. Así nadie se relaja y todos sabemos que no tenemos el puesto asegurado y que hay que ganarse los minutos. Intentaremos ponérselo difícil al entrenador.
En la punta de ataque se da una mezcla de veteranía y juventud bastante interesante.
El bloque de los últimos años, no sólo en la delantera, es una mezcla de veteranos y jóvenes que siempre le viene bien al conjunto.
Kike Sola contó, cuando se enteró de su fichaje, que le llevaba a su pueblo cuando los dos estaban en el Athletic. ¿Qué pensó cuando le vio?
Hace unos cuantos años de eso. La verdad es que me alegro mucho, además de un buen jugador, es una gran persona y siempre es motivo de felicidad que gente como él llegue hasta arriba.
Por lo demás, Osasuna se ha reforzado bastante en el resto de las líneas. ¿Cómo ve la plantilla?
De momento, bien. Había un buen grupo de jugadores y el club ha traído otras piezas de calidad y que pueden ser muy importantes. Todavía es pronto para valorarles, pero las primeras sensaciones son buenas y ahora el que tiene que decidir es el entrenador.
¿A qué aspira Osasuna esta temporada? ¿Se puede mirar a algo más que la salvación?
Es el tópico de todos los años. Debemos ir partido a partido para conseguir la salvación cuanto antes y no pasar los apuros de la campaña pasada. Una vez logremos esto, ya veremos lo que ocurre.
¿Cómo ha encontrado Pamplona?
Ha cambiado bastante. No conocía todas las rondas que hay por Tajonar. Además, he estado paseando por el centro de la ciudad estos días y hay muchas calles peatonales que antes no estaban. La ciudad está muy bonita.
¿Había venido en este tiempo alguna vez de visita?
Sí. Estos tres últimos años no he podido venir mucho ya que Barcelona me pillaba lejos, pero cuando estaba en Bilbao me acercaba de vez en cuando. Aquí tengo muchos amigos y aprovechaba que iba a mi casa en Calahorra y me pasaba a saludarlos.
Después de haber vivido en ciudades grandes como Bilbao, Madrid o Barcelona, ¿cómo se siente aquí?
Pamplona es una ciudad que tiene su encanto. Si la comparas con Madrid o Barcelona es más pequeña, pero la gente que hay en Pamplona no la tienes en ningún sitio, hay un ambiente familiar irrepetible.
Por último, ¿algún mensaje para la afición?
Yo lo único que puedo asegurar es que voy a trabajar a tope y que tengo todas las ganas del mundo por ayudar a Osasuna y hacerlo bien.