Saltar al Contenido

Milenio

Y de la ciencia, ¿qué?

por javier armentia - Lunes, 30 de Enero de 2012 - Actualizado a las 05:12h

SEISCIENTOS millones de euros son muchos, claro que según para qué. No para comprar futbolistas, pero es que comparar la burbuja del fútbol con el mundo real no es operativo. Tampoco es mucho en comparación con obras públicas inútiles y pomposas, pero lo mismo podemos decir al respecto. Sin embargo para la ciencia es mucho, entre otras cosas porque nunca ha habido demasiado dinero para ella, y si realmente de lo poco que había dejábamos solo lo que era inversión en investigación, quitando el gasto militar y contratos encubiertos, pues menos aún. Así que no es extraño que los investigadores estén preocupados. Incluso en las revistas internacionales de información científica están más preocupados que lo que los medios nacionales han demostrado y es que el país anda mirando otras cosas. Eso es lo malo, que se miran mucho otras cosas y muy poco la ciencia. De repente dejan en la calle cientos de investigadores del Príncipe Felipe valenciano y como no son trajes no culpabilizantes ni un jurado dirá ni mu. Y la ciudadanía, menos. Que las sociedades de investigadores de ciencia avisen que se nos viene encima un desmantelamiento de un sistema que había ido alcanzando una dimensión decente y con una excelencia demostrada en producción científica de gran calidad, tampoco es noticia. Puede que si una señora consigue dinero en una cuestación entre amigos para pagar una becaria que trabaja en la enfermedad de su hija, sí, por ese extraño concepto de que "el lado humano" es lo relevante en una noticia. Ni lo que se gasta en pagar indemnizaciones de unos gestores que han hundido cajas y bancos y que daba para mucho más, pero si lo dices te acusan de demagogia. Vamos a conseguir una generación vacía de investigadores: los que se van no podrán volver en años, los que volvieron están ya preparando maletas y otra vez a una vida nómada. El poder político, que es hostil a una ciencia que no da votos ni popularidad, sigue a lo suyo y nosotros no somos menos. Así que la pregunta no es qué pasa con la ciencia, sino por qué pasamos de la ciencia. Que inventen ellos, la historia se repite.

votos comentarios

(?)

Herramientas de Contenido

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad