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Entrará en vigor en febrero y se aplicará directamente en las nóminas del mismo mes

El Gobierno foral carga en las rentas medias la mayor subida del IRPF de los últimos años

La reforma fiscal sigue los criterios fijados por el PP y diluye la diferencia con el Estado

Hacienda espera recaudar 65 millones, que irán destinados a compensar la mala previsión de ingresos realizada para 2012

[EDITORIAL]  Rejonazo fiscal a las clases medias

ibai fernandez - Jueves, 26 de Enero de 2012 - Actualizado a las 07:36h

El consejero de Economía y Hacienda, Álvaro Miranda, ayer.

El consejero de Economía y Hacienda, Álvaro Miranda, ayer.

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La situación económica ha acabado por imponerse a los dogmatismos ideológicos, y al Gobierno de Navarra no le ha quedado más remedio que poner en marcha una subida de impuestos que permita sostener el gasto público durante el próximo año.

Pamplona. El Ejecutivo autonómico aprobó ayer una reforma del impuesto sobre las rentas del trabajo (IRPF) y las rentas del capital muy similar a la que el PP acaba de poner en marcha para el régimen común, que aumenta el tipo impositivo de forma progresiva en función de los ingresos de cada contribuyente.

La reforma llega fruto del acuerdo entre UPN y PSN, que la aprobarán en el Parlamento por la vía de urgencia, lo que limita notablemente el debate político e impide aportaciones de los grupos de la oposición. Afecta prácticamente a la totalidad de los contribuyentes, y descarga la mayor parte de la presión fiscal en las rentas medias (20.000-40.000 euros brutos anuales).

Exentos de la subida quedan los ciudadanos con una base imponible (ingresos totales brutos menos las distintas deducciones) inferiores a 3.825 euros anuales, y que no están obligados a presentar declaración de la renta. A partir de ahí, la presión fiscal aumenta de forma progresiva desde 0,5 puntos hasta los 5, lo que deja el tipo máximo en el 49%, frente al 54% del régimen común. Algo que en cualquier caso solo afecta a los 94 contribuyentes que declaran ingresos superiores a los 300.000 euros. El resto de rentas altas, aquellas con una base imponible superior a los 88.000 euros (3.138 personas), verán subir la presión fiscal entre 3,5 y 4,5 puntos, hasta 4,5 puntos por debajo del régimen estatal.

Rentas medias Sin embargo, es en las rentas medias donde mayor incide la reforma aprobada ayer. Aunque porcentualmente la subida es menor (entre un 1,5 y 3 puntos porcentuales, frente a los 2-3 puntos del Estado), los tramos finales quedan prácticamente igualados, y en algunos casos incluso por encima. Es el caso de aquellos a los que, una vez aplicadas todas las deducciones sus ingresos sean de entre 45.480 y 53.407 euros, a quienes se les aplicará un tipo impositivo del 42,5%, cuando en el resto de territorios oscila entre 39,8% y 40%.

Lo mismo ocurre con el tramo entre 8.499 euros y 17.526 euros, a quienes se les aplica una subida de medio punto que deja el tipo en el 25,5%, frente al 24,75% del resto del Estado. Un tramo que afecta a los salarios medios-bajos y que aglutina a la mayor parte de los contribuyentes (109.032, el 30,67% del total), aquellos con ingresos aproximados brutos de entre 15.000 y 25.000. Es precisamente en este tramo y en el inmediatamente superior (hasta 30.805 euros y 90.164 contribuyentes) de donde proviene la mayor parte de la recaudación, y donde se va a sustentar la nueva reforma tributaria.

Junto con el IRPF, el Gobierno foral también modifica los tipos del impuesto sobre las rentas del capital, a las que aplica un nuevo recargo de 1, 3 y 5 puntos. De esta forma, las rentas del ahorro hasta 6.000 euros tributarán al 20%. Entre 6.000 y 24.000 euros pasa al 24%, y quienes superen esa cantidad deberán pagar a Hacienda un 26%. En los tres casos, la diferencia con el régimen común queda un punto por debajo.

Aplicable desde el 1 de enero Según los cálculos estimados por el Gobierno, la reforma tendrá una repercusión aproximada en las arcas públicas de 65 millones, de los que 10 provendrán de las rentas del ahorro y el resto del IRPF, y que irán a compensar la más que previsible caída de ingresos. Entrará en vigor un día después de su aprobación por el Parlamento el 9 de febrero, y se aplicará directamente en las nóminas del mismo mes. La medida sin embargo será retroactiva con efectos a 1 de enero, por lo que habrá que ajustar la diferencia en la declaración de la renta del próximo año.

La subida de impuestos supone también una enmienda a la totalidad al presupuesto que UPN y PSN aprobaron hace un mes. Ni la economía crecerá lo previsto, ni la Hacienda Foral podrá contar con los ingresos fijados en las cuentas públicas de 2012. Una realidad a la que los socios del Gobierno han acabado haciendo frente con una reforma fiscal impulsada desde Madrid pero aplicada más por necesidad que por obligación legal, y con la que intentarán evitar nuevos recortes sociales durante un año que en lo económico se presenta más que incierto.

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