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Tribuna Abierta

Monarquía bananera

por manuel millera - Viernes, 9 de Diciembre de 2011 - Actualizado a las 05:11h

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BREVE resumen de 58 años: 12 de marzo de 1986. Nos hicieron una pregunta. Tras calculadas vacilaciones, se celebró en España un referéndum de carácter consultivo, no vinculante, sobre la permanencia de España en la OTAN, a la que pertenecía desde mayo de 1982 (gobierno Calvo Sotelo), referéndum al que el PSOE de Felipe González se había comprometido durante la campaña electoral de octubre de 1982 (¡OTAN, de entrada no!). La pregunta formulada partía de las siguientes consideraciones: "El Gobierno considera conveniente, para los intereses nacionales, que España permanezca en la Alianza Atlántica, y acuerda que dicha permanencia se establezca en los siguientes términos: 1º La participación de España en la Alianza Atlántica no incluirá su incorporación a la estructura militar integrada. 2º Se mantendrá la prohibición de instalar, almacenar o introducir armas nucleares en territorio español. 3º Se procederá a la reducción progresiva de la presencia militar de los Estados Unidos en España".

La OTAN fue creada en 1949 para combatir la terrible amenaza del comunismo soviético. El reino de España se adhirió en 1982 gracias a la petición carismática y casi trágica del abogado sevillano. Después de haber redactado 50 razones para decir no a la OTAN, cada una de ellas se fue diluyendo como azucarillo hasta desaparecer por completo y Javier Solana fue elegido secretario general (95- 99). Después se convirtió en Mr. Pesc (99-2009). Una vez desintegrada la URSS en 1991, ¿por qué no siguió sus pasos la OTAN? Visto su papel en la guerra de los Balcanes (bombardeo de Kosovo sin autorización de la ONU) Irak, Afganistán, Libia, etcétera, y su íntima relación con grupos tan siniestros como Bilderberg, es como para estar preocupado. En 1953 fue la firma del primer pacto con EEUU y el 21 diciembre del 59 tuvo lugar el viaje de Eisenhower a la dictadura franquista. Trajo consigo un Plan Marshall para garrote de Europa (e inspiración de Berlanga) con la guinda de unas preciosas bases militares.

La OTAN fue creada

en 1949 para combatir

la 'terrible' amenaza

del comunismo

soviético

Rota acogerá la mayor base naval del escudo antimisiles de la OTAN tras un pacto militar negociado en secreto

26 de junio de 2001. Debate del estado de la nación, primer cara a cara entre el presidente Aznar y el secretario general del PSOE, J.L. Rodríguez Zapatero, que dice: "la política de defensa y de seguridad tiene que ser una política de estado y de consenso. Hubiera sido muy deseable que, antes de hacer el pronunciamiento que hizo con el presidente de los EEUU, dando su apoyo al escudo antimisiles, hubiera venido a esta cámara a explicar por qué y a debatirlo (aplausos, muchos aplausos en las filas del PSOE). Así es como se hace una política de defensa cohesionada. Todavía estamos a tiempo de hacerlo. Nosotros no lo compartimos, sinceramente, porque creo que es una idea vieja, que es la repetición de la propuesta del señor Reagan de la guerra de las galaxias y que no camina en la dirección adecuada para una política de seguridad en el mundo".

En septiembre de 2009, Obama entierra el proyecto de escudo antimisiles de Bush, en Polonia y la República Checa como un gesto hacia Moscú, proyecto creado para defenderse del posible lanzamiento de misiles de estados canalla: Irán y Corea del Norte. Pero poco después, el Nobel de la Paz cambia de opinión y promete darle un nuevo enfoque al mismo.

Zapatero llegó a La Moncloa retirando las tropas de Irak y se despide ampliando el despliegue militar estadounidense en España. Rota acogerá la mayor base naval del escudo antimisiles de la OTAN tras un pacto militar que se ha negociado en secreto con el consentimiento del heredero Rajoy. El presidente saliente, pacifista pragmático, argumenta que "creará 1.000 puestos de trabajo". Pero debería recordar que en el referéndum de la OTAN, también se aprobó "la reducción progresiva de la presencia militar de los Estados Unidos en España" y que nuestro país no se incorporaría a "la estructura militar integrada". Hoy aquel referéndum es papel mojado y su abolición no merece siquiera un debate en el Congreso de los Diputados: Zapatero lo ha despachado con una declaración en la sede de la OTAN junto a su secretario general, Anders Fogh Rasmussen, y el secretario de Defensa estadounidense, Leon Panetta, sin aceptar preguntas de la prensa. De respetar lo votado, o de volver a votar, mejor ni hablamos. El presidente en funciones del Gobierno se ha felicitado por la "aportación decisiva" que hará nuestro país. No sólo con Rota: también contribuye España con la base militar aérea de Torrejón de Ardoz. Los motivos militares, la retórica conocida: "Vamos a acoger este componente del sistema debido a su posición geoestratégica y como puerta de entrada al Mediterráneo". Rota había sido hasta ahora base de apoyo a la Sexta Flota "en tareas de abastecimiento de combustible, armamento y repuestos". El Pentágono se sirvió de ella para los despliegues de su ejército en la antigua Yugoslavia, Irak y Sudán. Nada, una tontería, una nota de pie de página sin importancia. Por si faltara algo, el Gobierno socialista del reino de la España democrática autorizó su uso para la operación internacional contra Libia a cargo de la OTAN. Pero ahora Rota adquiere otro status. El Ejército de EEUU tiene actualmente alrededor de 3.000 personas destinadas, entre militares, civiles y sus familias. Desde ahora ya no será una mera base de apoyo, pasará a ser base permanente. Los dos principales partidos, grandes en votos, enanos en ética.

Para mayor sarcasmo, el pacto militar se anuncia el mismo día en el que la Audiencia Nacional vuelve a procesar a tres soldados estadounidenses por el asesinato de José Couso. Más papel mojado: EEUU no piensa consentirlo. Basta repasar lo que los cables de Wikileaks contaron del caso Couso para conocer el respeto que tiene la primera potencia por los incómodos tribunales de sus pequeños aliados. Aquellos cables dejaron claro que el mismo PSOE, que hizo del asesinato de Couso argumento electoral en 2004, jugó después a enterrar el incómodo asunto en cuanto estuvo en sus manos. "Zapatero, no nos falles", debieron decirle en el Pentágono. El Borbón, no sabe, no contesta. Confío en que miles de ciudadanos/as reconviertan su indignación, algún día cercano, no dejando piedra sobre piedra de esta vergonzosa monarquía bananera.

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