Publicidad
Herramientas de Contenido
[Entrar | Registrarse]
por alicia ezker - Domingo, 8 de Agosto de 2010 - Actualizado a las 01:01h.
votos
comentarios
compartir (¿qué es esto?)
CASI todos los que acceden a cargos de poder y tienen niños pequeños dicen lo mismo: que quieren que sus hijos tengan una vida normal, lo más normal posible, dentro de la anormalidad que rodea a algunos mandatarios políticos. Eso fue, por ejemplo, lo que dijeron los Obama cuando llegaron a la Casa Blanca, lo dijeron pero no lo cumplen, quizás no sea posible siquiera cumplirlo pero el caso es que no es difícil comprobar lo anormal que resulta para el resto de los ciudadanos esa vida normal que dicen llevar. Ahora se ha podido ver en la visita de Michelle Obama con su hija pequeña a la costa de Málaga. Normal será para ellos alquilar hoteles enteros, cuanto más caros y aislados mejor, viajar con decenas de coches oficiales, cientos de policías velando por su seguridad, calles cortadas, ciudades paralizadas a su paso, playas públicas que ellos convierten forzosamente en privadas (con escenas ridículas de policías registrando los bolsos de playa de quienes disfrutan de sus vacaciones), cenas benéficas a 1.000 euros el cubierto que se llenan en plena crisis... es de suponer que no han hecho cola para visitar la Alhambra a pesar de que no es creíble que compraran los tickets con la antelación necesaria... y lo peor es que hay algo triste, impropio de un verano en el Mediterráneo, en la imagen de la hija pequeña del presidente de EEUU Sasha bañándose en la playa de Estepona, está demasiado sola para una tarde de playa feliz bajo el sol de agosto; demasiado sola entre tanta gente, sin jugar en la arena con otros niños y sin mezclarse entre las olas con la realidad del país que visita. No se le ve contenta, y eso que se trajo a sus amigas en el equipaje.
Publicidad

Gracias por su comentario
¡Hecho!

Recibirás un e-mail para confirmar tu registro.
Enseguida te devolvemos a la página en la que estabas donde verás tu comentario publicado
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
El drama sanitario brota en el norte de Pakistán
Miles de casos de diarrea o infecciones de la piel anegaron cientos de pueblos en el sur paquistaní.
A Blanco se le "acaba la paciencia"
Instó a los controladores a opten por representantes autorizados para llevar a cabo las negociaciones tras el fracaso.
127 fallecidos por las inundaciones
76 personas resultaron heridas y unas 2.000 continúan desaparecidas mientras que 45.000 hubieron de ser evacuadas.
El 016 recibió más de 1.900 llamadas de Navarra
Este teléfono está habilitado para que las víctimas de malos tratos reciban información y asesoramiento.
Publicidad