Publicidad
Herramientas de Contenido
[Entrar | Registrarse]
Pepe Bao, Javi Marssiano y Andreas Lutz regresan con más ganas nunca a los escenarios. el concierto tendrá lugar a las 22.30 horas y el precio de las entradas es de 18 euros. Andreas desgranó su ‘vuelta’ para el camaleón
Fernando F. Garayoa - Viernes, 26 de Febrero de 2010 - Actualizado a las 10:52h
votos
comentarios
Imagen promocional del trío que forma O'Funk'illo (CEDIDA)
Vista:
"Tocábamos más que nadie, dando más de cien conciertos al año y sin parar. Se juntaron demasiadas cosas, demasiado trabajo y una mala comunicación"
Tras su separación, los Eagles dijeron que sólo se volverían a juntar cuando el infierno se congelara. El álbum que marcó su regreso se titulaba ‘El infierno se congela’. Tras la disolución de O’Funk’illo parecía imposible que se diera una reunificación de la banda... Y aquí estáis. ¿El tiempo lo cura todo?
-Sí, claro. En nuestro caso, el problema fue que perdimos las ganas, y eso hizo que todo se fuera al garete. Y cuando han vuelto las ganas, hemos vuelto al camino; ganas de juntarnos, de ser amigos, de tocar, de girar e incluso de grabar. Vuelven las ganas, vuelve el proyecto.
-¿De alguna manera puede decirse que el éxito mató a O’Funk’illo?
-Creo que, en cierta manera, nos pasamos... Tocábamos más que nadie, dando más de cien conciertos al año y sin parar. Se juntaron demasiadas cosas, demasiado trabajo y una mala comunicación... Si hubiésemos hecho una parada a tiempo posiblemente no habríamos tardado tanto en arreglar las cosas. La verdad, igual nos pasamos un poquillo, pero es que O’Funkillo es así, un grupo embrutesío pa lo bueno y pa lo malo.
-Aunque habéis trabajado siempre con un buen número de músicos en directo, ¿os planteasteis un regreso más escalonado, en el que sólo estuvierais vosotros tres sobre el escenario?
-Nosotros tres somos los que componemos y enfocamos los temas. Aunque a algún garito más pequeño hemos ido menos, en directo nos gusta ir con leña; es decir, somos entre siete y diez personas sobre el escenario. A nosotros siempre nos ha gustado componer con metales, percusión y voces, y de la misma manera queremos llevarlo al directo. Y, la verdad, es que con la banda nos lo pasamos de lujo.
-Para la presente gira habéis conformado un repertorio con una mezcla equilibrada de temas de los tres discos. ¿Cómo está viviendo la gente este regreso al directo? ¿Hay público nuevo?
-La gente recuerda todos los temas, es más, cada vez que anuncio la canción que vamos a hacer después hay como una especie de subidón. Se ve que ellos también tenían ganas de que volviéramos, y eso nos ha sorprendido mucho, porque no sabíamos con qué nos íbamos a encontrar. A los conciertos viene la peña de siempre, que ya seguía al grupo, y otra que, aunque es nueva, se sabe los temas. Todo esto, las ganas suyas y las nuestras, hace que los directos sean facilísimos, y si el sonido y lo demás va bien, son conciertazos asegurados, se lía gorda.
-No sólo habéis vuelto a la carretera sino que incluso os estáis planteando grabar un nuevo disco, lo que evidentemente lleva a pensar que este regreso no es puntual.
-Nada más que nos metimos al primer ensayo, nos reconciliamos y estuvimos una noche por ahí, vimos que había alegría y, por lo tanto, que no iba a ser muy difícil hacer un nuevo disco. Es algo que va a caer por su propio peso, ya que simplemente se trata de coger lo que cada uno teníamos en nuestra cabeza y juntarlo. Y seguro que sale fresco porque hay cariño y hay música. Por lo tanto, lo siguiente que vamos a hacer es el disco. Cuando nos planteamos volver a dar conciertos, organizamos una gira simplemente para ver qué pasaba, con sólo cuatro conciertos en salitas. Pero esto ha crecido, vamos a tope y la intención es hacer todas las fechas que podamos antes de que lleguen los festivales de verano. La idea es grabar el álbum a finales de año, un disco que tendrá dos partes: una en directo y la otra en estudio. Y todo acompañado por un libreto guapo que ya nos estamos currando.
-Han pasado diez años desde O’Funk’illo diera sus primeros pasos, un grupo que, por cierto, siempre ha contado con una buena legión de seguidores en Euskal Herria.
-La verdad es que nos hemos hecho una mili que no veas. Recuerdo que uno de los primeros conciertos que ofrecimos, cuando todavía éramos un grupo de versiones, fue en la sala Tunk de Irun, a través de un amigo. Desde entonces no hemos parado de tocar, nos convertimos en un grupo con temas propios, grabamos discos, tocamos en festivales, hicimos lo más grande, pasamos las fatigas más grandes... Y sigue el matrimonio (risas). Hemos aprendido de lo bueno y de lo malo, lo que sucede es que lo malo te enseña más. Cuando miramos atrás nos damos cuenta de que hay un recorrido, y eso te hace estar contento y pensar en que podemos seguir caminando juntos. n
Publicidad
Gracias por su comentario
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Pamplona modera su emisión de gases
Cada pamplonés emite tanto Co2 al año como si diese la vuelta al mundo en coche
El euríbor cierra febrero en su tasa mínima histórica
El retroceso al 1,225% recorta hipotecas firmadas hace un año en unos 65 euros al mes o 780 anuales
La inflación cae dos décimas tras cuatro meses al alza
Se sitúa en el 0,9% en el mes de febrero por la bajada de precios del carburante y la alimentación
Antagonismo y moda valiente en Cibeles
La semana de la moda de Madrid se extenderá hasta el martes y participarán más de 50 diseñadores
Publicidad