Publicidad
[Entrar | Registrarse]
La ikastola de Olazagutía cumple este curso 40 años de andadura. Los actos conmemorativos comenzaron este pasado domingo con el homenaje a Milagros Lopez de Goikoetxea y Mikele Aierdi, las primeras "andereños".
N.M.
votos
comentarios
Mikele Aierdi y Milagros Lopez de Goikoetxea. (NEREA MAZKIARAN)
Vista:
GRACIAS a la ilusión y al trabajo de muchos olaztiarras, en el curso 1969-1970 se puso en marcha la ikastola de Olazagutía, la primera de Sakana y segunda de Navarra. Para celebrarlo, este pasado domingo se homenajeó a Milagros Lopez de Goikoetxea y Mikele Aierdi, las primeras andereños. Fue en la sobremesa de una comida que reunió a 230 comensales. El reconocimiento era extensivo a ex alumnos, padres y madres, trabajadores y colaboradores que han hecho posible que esta ikastola siga, con más fuerza si cabe, con los mismos principios con los que surgió, la formación integral en euskera.
Los comienzos no fueron fáciles. De ello saben bien estas andereños. "Quería que mis hijos estudiasen en euskara. Oí que había comenzado una ikastola en Alsasua y fui a informarme. Pero sólo era un rumor. Me junté con una amiga, quien me animó. Tú que sabes euskera, empieza en Olazti, me dijo", recordaba Lopez de Goikoetxea.
La idea caló hondo y se puso en contacto con otra mujer de Olazagutía, Mikeli Aierdi, nacida en Ataun. Ambas fueron de casa en casa a pedir firmas y buscar alumnos. No faltaron las críticas. "Muchos decían que para qué el vascuence", recordaba Milagros.
En los inicios de esta ikastola, como en tantos otros casos, también fueron claves Jorge Cortés Izal, de Príncipe de Viana, el diputado Miguel Javier Urmeneta y el sacerdote y euskaltzale José Mª Satrustegi. Y es que las andereños, no sin dificultades, cobraban sus sueldos cuatrimestralmente en Diputación.
LOS INICIOS Tras participar en unos cursos de preparación en Loiola, Milagros y Mikele comenzaron con una veintena de alumnos en un local municipal situado en las escuelas nacionales. "No había material y se tenía que adaptar de otro sitios. No había nada pero se suplía con mucha voluntad", recordaban Milagros y Mikele.
En estos comienzos no faltaron las trabas y dificultades. En el segundo año de funcionamiento se abrió un parvulario en Olazagutía y el director del centro amenazaba a los padres que si no llevaban a su hijos al parvulario, no podrían ir luego a la escuela municipal. Pero sólo cinco padres sacaron a sus hijos de la ikastola, recordaba Milagros.
Desde entonces, muchos niños y niñas de Olazagutía y Ziordia han aprendido euskera y se han educado y formado en esta ikastola pionera, un camino con luces y sombras en el que estas dos mujeres tiraron del carro pero en el que también fueron muy importantes el trabajo y la ilusión de padres y trabajadores para sacar adelante el proyecto. Y es que no se puede olvidar la situación de alegalidad de los estudios cursados. "No tuve la cartilla de escolaridad hasta sexto curso", recordaba Benito Salinas, uno de aquellos niños con los que comenzó su andadura la ikastola de Olazti. Años después, se integró en la ikastola Iñigo Aritza de Alsasua, legalizándose la EGB en 1981 y el preescolar en 1990.
Publicidad
Gracias por su comentario
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
La reforma laboral aboga por fomentar la
El presidente del Gobierno dice que no recortará derechos. CEOE y CEPYME elogian la reforma y los sindicatos CCOO y UGT aseguran que la propuesta no es tan dura como la de las pensiones
Undiano Mallenco, entre los 30 árbitros del Mundial
El navarro será el único colegiado del Mundial que milita en la liga española
El consejo de administración congela la pensión de Francisco González, que es de 79 millones de euros
El Ayuntamiento recoge ideas para la vieja estación
Pretende que la antigua estación se convierta en un espacio "de encuentro y de relación en el centro"
Osasuna hace lo que debe (1-2)
El equipo de Camacho, muy superior al Xerez, se adjudica una importante victoria en la que pagó el precio de un gol
Publicidad