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ECONOMÍA | NAVARRA

El riesgo de apellidarse Flores

La caída de Construcciones Juan Bautista Flores SA ha afectado también a empresas sin ninguna relación con ésta. Es el caso de Flores-Azcona SL, una pequeña constructora familiar que fue embargada por un error judicial.

Juan Ángel Monreal

- Sábado, 16 de Enero de 2010 - Actualizado a las 09:27h

Rubén Azcona, de Construcciones Flores Azcona, ante una de las furgonetas de su empresa.

Rubén Azcona, de Construcciones Flores Azcona, ante una de las furgonetas de su empresa. (JUAN MANUEL MONREAL)

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Susana Flores recuerda la fecha con nitidez, porque no todos los días a uno le embargan por error más de 45.000 euros de la cuenta de la empresa. Sucedió el 16 de octubre pasado, por orden del Juzgado de lo Social número 2 de Pamplona, y la actuación judicial dejó sin fondos la cuenta principal de la empresa Construcciones Flores Azcona, una pyme familiar que en sus mejores momentos llegó a dar empleo a una decena de personas y que en la actualidad bracea para mantenerse a flote en un sector sin apenas actividad. El dinero regresó una semana más tarde, después de que el Juzgado comprobase el error, pero Susana Flores, que desempeña labores administrativas, se queja de que el daño ya está hecho, que el buen nombre de su empresa está manchado. "Unos días antes del embargo enviaron una carta a todos los clientes para que no nos pagasen. Y desde entonces, sea casualidad o no, ya no llegan apenas encargos", dice.

El mal sueño para esta empresa comenzó el 2 de octubre, cuando el Juzgado de lo Social número 2 confundió a Construcciones Juan Bautista Flores SA, en situación de impagos generalizados desde la pasada primavera, con Construcciones Flores Azcona SL. Y lo hizo después de que Youssef Zelarhi, antiguo trabajador de Flores SA presentase una reclamación por impagos de 41.793,63 euros, junto a 2.507,61 de intereses y 4.179,36 de costas provisionales. Al tramitar la reclamación, el Juzgado confundió el CIF de una empresa con el de la otra y envió el requerimiento a los clientes de la firma equivocada. "No sabemos a cuántos se lo enviaron", explica Susana Flores, que señala que han solicitado esta lista al juzgado y que no le ha sido facilitada.

Al recibir la carta, fechada el 2 de octubre, algunos clientes se ponen en contacto con la empresa, cuya actividad como tal se remonta apenas a cinco años, pero que recoge la experiencia de Enrique Flores, empresario constructor ya jubilado y que ha cedido el testigo a sus hijos y a su yerno. "Al enterarnos de lo que sucede, llamamos inmediatamente al Juzgado para ver qué ha sucedido y nos reconocen que se trata de un error", dice Susana Flores. El 9 de octubre, una semana más tarde, la empresa envía una notificación por escrito y reclama una disculpa y una aclaración ante los clientes. "Y nos encontramos con que del 16 de octubre nos embargan la cuenta de la empresa", abierta en Caja Rural de Navarra.

El embargo vacía por completo la cuenta de la empresa apenas cuatro días antes de que ésta deba afrontar los pagos de IVA e IRPF correspondientes. "Hablamos con el Juzgado, nos dicen que sí, que se han equivocado de nuevo, pero que ellos no pueden hacer nada ante Hacienda y tenemos que poner dinero de nuestras cuentas particulares para poder hacer los pagos", relata Susana Flores, que comprueba asimismo que la entidad financiera le ha cobrado una comisión de 68,71 euros por el traspaso de las cantidades embargadas. "El juzgado nos devuelve el dinero una semana después del embargo, pero no así la comisión que nos ha cobrado la caja. Se la reclamamos y nos dicen que ellos no nos pueden dar ese dinero", continúa.

En este punto, la versión del Juzgado difiere. "Esta cantidad no nos la han reclamado.", explican desde este órgano judicial, que reconoce que se produjo un error y que éste fue subsanado en cuanto fue posible. "Días después se envió asimismo a los clientes de Flores Azcona una carta en la que se reconocía el error y se solicitaba que se dejara sin efecto la comunicación anterior", continúan. Desde Flores Azcona consideran que esta comunicación "es insuficiente y además inexacta". Firmada el 21 de octubre de 2009, la nota reconoce el error "tanto en la demanda presentada como en la determinación de la empresa por parte del Juzgado". En la comunicación, de hecho, se hace referencia a que el embargo debió producirse contra Construcciones Flores SA, pero se vuelve a confundir el número de CIF y se incluye de nuevo el de Flores Azcona.

"Nos ha hecho un daño tremendo", señala Rubén Azcona, uno de los responsables de la empresa, a quien le hubiese gustado ver una rectificación más visible desde el Juzgado, y que lamenta el mal momento que atraviesa el sector. "No llega trabajo, apenas pequeñas cuestiones que tienen que ver con la rehabilitación, y además nos confunden con Flores SA", dice en referencia a la histórica constructora navarra, que reconoció una deuda con proveedores y trabajadores superior a los 14 millones de euros.

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