Publicidad
Herramientas de Contenido
[Entrar | Registrarse]
Los jesuitas la convocaron y adjudicaron en 2006
Tras el concurso público, la empresa Aldebarán se hizo con la programación, pero no ha podido desarrollarla
fernando f. garayoa - Domingo, 20 de Diciembre de 2009 - Actualizado a las 09:33h
votos
comentarios
Juan Ramón Corpas, consejero de Cultura, y Ricardo Sada, rector del Santuario, en 2005. (JAVIER BERGASA)
Vista:
pamplona. La gestión y programación del Auditorio Francisco de Jasso de Javier, inaugurado el 3 de diciembre de 2005 y subvencionado con 1,8 millones de euros procedentes del erario público, se encuentra actualmente paralizada y en manos de los abogados tras su adjudicación mediante concurso público en noviembre de 2006.
El desarrollo de los hechos comienza con la publicación en dos periódicos navarros, uno de ellos DIARIO DE NOTICIAS, de un anuncio de la "Comunidad del Santuario de Javier, de la Compañía de Jesús" en el que se convoca un concurso para la "dirección de la gestión de programas, actividades e instalaciones del conjunto monumental cultural y residencial de Javier" durante 2007, por un importe de hasta 72.000 euros. Las diferentes propuestas fueron entregadas en el Santuario de Javier antes del 20 de octubre de 2006, resultando ganador el proyecto presentado por la empresa Aldebarán, dirigida por Ana Montoro, que firmó, el 2 de noviembre de 2006 el contrato de adjudicación; contrato rubricado también por Ricardo Sada, rector en ese momento del Santuario de Javier.
Tres años de desencuentros Una vez firmado el contrato, Aldebarán comienza las gestiones para desarrollar su proyecto. Según explica Ana Montoro, "mi trabajo iba a comenzar el 1 de enero de 2007. De esta manera, siendo consciente del presupuesto que barajo (superior a los 2 millones de euros) ya en el mes de noviembre hablo con varios consejeros, entidades bancarias y empresas para poder entrar en sus presupuestos del año en que yo comenzaba a trabajar. Entre ellos, Juan Ramón Corpas, consejero de Cultura del Gobierno foral, se compromete verbalmente a aportar una cantidad de dinero importante para desarrollar el proyecto, aportación que posteriormente no ha tenido lugar. En enero, cuando comienzo a poner en marcha la programación, me encuentro con el silencio en el santuario y la desaparición del superior. Recibo un mail emitido por el abogado de los Jesuitas, en el que de forma unilateral deciden prescindir de los servicios de Aldebarán, por lo que acudo al Santuario y me encuentro que el superior no quiere que trabaje, pues no tiene claro la forma de pagar las cosas. Durante el mes de febrero, mantengo conversaciones con Juan Miguel Arregui, el provincial de Loiola, que me comenta que el proyecto les gusta mucho pero que habría que proteger el tema de Santuario; a lo cual me atengo. Por otra parte, me apunta que no puede hacer mucho, pues el superior de Javier tiene potestad propia". A pesar de todo, Montoro intenta desarrollar el proyecto firmado y monta la primera actuación programada, que debía tener lugar el 10 de marzo de 2007, protagonizada por la Capilla de Música de la Catedral. Para poder desarrollarla, "se me exige que obtenga dinero público para sufragar la misma, aunque yo ya lo había obtenido a través de patrocinadores privados". Montoro no logra la aportación de dinero público por lo que "se me prohíbe la entrada en el Santuario para trabajar y se me ofrecen 3.000 euros por marcharme". A partir de ese momento, Montoro comienza un singladura de abogados y reuniones que le obliga a llevar su caso a los juzgados. "A fecha de hoy ha habido un acto de conciliación en el cual lo único que me han dicho es que no me he presentado al trabajo, cuestión ante la que nosotros les enseñamos los papeles firmados por ellos para obligarme a buscar dinero público para poder trabajar. De momento, seguimos esperando alguna explicación de estas actuaciones y esperamos alcanzar un acuerdo sin necesidad de tener que ir a juicio; un acuerdo que me permita desarrollar el programa, que es lo que yo quiero".
Presupuesto Aunque en el contrato firmado los jesuitas sólo aportaban 72.000 euros, la gestión y programación de Aldebarán superaba los 2 millones de euros. La diferencia la obtenía principalmente de empresas privadas y de subvenciones públicas "confirmadas verbalmente". Entre las partidas destaca los 973.000 euros destinados a la organización de eventos.
Publicidad
Gracias por su comentario
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad