Saltar al Contenido

VECINOS | PAMPLONA

Iturrama Viejo revive 30 años después

UNA MISA, EL JUEGO DE LA RANA Y UNA COMIDA FUERON LOS ACTOS CENTRALES DEL ENCUENTRO

Un total de 275 vecinos del barrio recordaron cómo vivían antiguamente "jugando todo el día en la calle"

sonia macías - Lunes, 14 de Diciembre de 2009 - Actualizado a las 07:18h

Algunos de los 275 vecinos de Iturrama Viejo que ayer participaron del reencuentro vecinal, en la parroquia del Corpus Christi.

Algunos de los 275 vecinos de Iturrama Viejo que ayer participaron del reencuentro vecinal, en la parroquia del Corpus Christi. (Foto: mikel saiz)

Galería Noticia

pamplona. Iturrama Viejo volvió a resurgir de sus cenizas, treinta años después, gracias a la iniciativa de 275 vecinos que ayer decidieron recordar viejos tiempos. La celebración, rodeada de frío polar, se basó en actos simples pero simbólicos que devolvieron a los allí congregados a su juventud e incluso a su infancia. Una infancia marcada por juegos interminables en las calles polvorientas y sin asfaltar que por entonces poblaban la zona; y por los campos y huertos que tanto dieron de comer a los vecinos del barrio.

No obstante, y tal como explicaron los propios vecinos, los niños no eran los únicos que sabían pasarlo bien. Los adultos del barrio también tenían sus métodos para entretenerse. Uno de ellos era el juego de la rana. Un pasatiempo que consistía en meter varias fichas de acero, desde una distancia prudente, por la boca abierta de una rana metálica apoyada en una mesa. Ayer, muchos de los que antaño solían divertirse con este juego en Casa Emeterio, uno de los mayores puntos de reunión vecinal, pudieron probar suerte de nuevo treinta años después. "Qué mala puntería tengo, cómo se nota que hace muchos tiempo que no juego", reconoció uno de los vecinos sonriente, mientras otros tantos hacían cola para intentarlo. Un entretenimiento muy básico que, sin embargo, sigue, a pesar del paso del tiempo, enganchando a todo aquel que lo prueba. "Ahora en los bares se juega al pin-ball, a la máquina tragaperras o al billar. Antes se jugaba a la rana", recordó uno de los vecinos nostálgico.

HISTORIAS DE UN BARRIO Cientos de vecinos volvieron ayer a verse las caras tras años sin noticias unos de otros, y emocionados fueron descubriendo nuevamente a aquellos con los que en su momento compartieron juegos, charlas e incluso gamberradas. "Nos pasábamos el día jugando en la calle", fue una de las frases más repetidas en todos los corrillos de vecinos que se formaron a la salida de la misa, celebrada a las 12.00 horas en la iglesia Corpus Christi.

Asimismo, a las 14.00 horas se realizó una comida en el Hotel Iruña Park a la que acudieron familias enteras para rememorar aquellos tiempos donde, dicen, todo era más tranquilo. "No obstante, hemos mejorado en cuanto a servicios. Tener, por ejemplo, calefacción continua era algo más inusual entonces. Ahora, se da por hecho", señaló Aquilino Domínguez, uno de los vecinos presentes en el encuentro. "Se echa de menos la familiaridad que había, y la tranquilidad con la que se vivía. Lo cierto es que antes se jugaba más y se veía menos la televisión", reflexionó. Pero si algo destacaron todos fue que el barrio ha cambiado tanto que está "casi irreconocible". Y es que lo único que se mantiene intacto, además del Frontón López, último residuo de lo que una vez fue Iturrama Viejo, son las personas. Vecinos que siempre se han considerado una familia, que como tal, vuelve a casa por Navidad.

votos comentarios

(?)

Herramientas de Contenido

Publicidad

Cargando comentarios...

Gracias por su comentario

Publicidad

Publicidad