Publicidad
Herramientas de Contenido
[Entrar | Registrarse]
Patxi es una persona que hoy tiene 48 años y cuya vida es claro exponente de las dificultades que encuentra quien tiene la doble afección: intelectual y mental
d.n. - Domingo, 6 de Diciembre de 2009 - Actualizado a las 09:25h
votos
comentarios
Patxi tiene ahora 48 años. Para antes de la adolescencia ya era evidente que había trastornos importantes de conducta. La convivencia familiar se hacía imposible y tuvo que ingresar en el Psiquiátrico de muy joven. Después pasó a Anfas y estuvo un tiempo en los talleres de Tasubinsa que tuvo que abandonar por inadaptación. Por esta época tuvo la suerte de entrar en contacto con una psiquiatra muy implicada y eficaz. Así se supo que Patxi había sido doblemente desafortunado porque, además de deficiencia psíquica, sufría trastorno mental.
Llevaba un tiempo participando en manifestaciones y alborotos callejeros a los que acudía con entusiasmo, levantando barricadas y apuntándose a enfrentamientos de todo tipo con grave riesgo de acabar muerto por una agresión de procedencia incierta. Para evitar males mayores la familia logró una orden judicial que le obligó a salir de Navarra y así se inició un peregrinaje, penoso para él y muy doloroso para su familia, por diversas instituciones que no respondían a las necesidades específicas de Patxi. Durante muchos años ha sido una de los más de setenta enfermos mentales expatriados a residencias establecidas en otras comunidades.
La desesperación de su madre por tenerlo cerca hizo que la familia reclamara al Gobierno de Navarra, una y mil veces, un alojamiento adecuado en nuestra comunidad donde pudieran visitarle con frecuencia y después de muchos años lograron traerlo a Navarra.
Entró en la Unidad de Rehabilitación del Hospital Psiquiátrico de Pamplona y ante la evidencia de que no podía llevar una vida autónoma ni tampoco convivir con su familia, fue derivado a un centro del Valle de Roncal, (ahora concertado por el Gobierno de Navarra con una entidad privada). Allí permaneció otros ocho años para pasar después a la Clínica Padre Menni de las Hospitalarias de Pamplona.
Pero de nuevo tuvo que salir de aquí para pasar ocho años más en la clínica que las Hospitalarias tienen en Palencia. Finalmente, la familia ha conseguido que Patxi se quede en un centro especializado de Tudela, abierto recientemente y concertado por el Gobierno de Navarra con una entidad privada, en el que se ocupan de doce personas que presentan discapacidad intelectual y trastornos varios. El personal que les atiende es joven y motivado.
Los padres han muerto pero tiene un hermano que ha asumido la tutela y se preocupa por él. Le pueden visitar con frecuencia y hasta disfruta de unos días al año de vacaciones en familia con gran esfuerzo de quienes lo acogen pues hay que permanecer junto a él las 24 horas del día.
Publicidad
Gracias por su comentario
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
La Fundación Orreaga conmemoró en el Nafarren Biltzarra de forma alternativa y rememorando la independencia de Navarra y los niños disfrutaron de Bob Esponja en el Labrit
Publicidad