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arte contemporáneo en el centro huarte >

La falta de libertad, igualdad y fraternidad en nuestro mundo, vista por 33 artistas

la exposición organizada por la secc y el gobierno foral puede visitarse hasta marzo

Creadores franceses, españoles y portugueses realizan un canto a los ideales que todavía hoy son objetivos pendientes

paula echeverría - Jueves, 3 de Diciembre de 2009 - Actualizado a las 07:34h

Infografía en caja de luz realizada por Marina Núñez.

Infografía en caja de luz realizada por Marina Núñez. (Foto: oskar montero)

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pamplona. La exposición inaugurada ayer en el Centro Huarte es una revolución a través de la creación y el pensamiento. Una conquista, pero que persigue un objetivo que nada tiene que ver con lo material. No es un país ni su riqueza. Es algo mucho más valioso. Una conquista de mentes y corazones. Los de los espectadores que pasen por la muestra, que saldrán conquistados por la reflexión, el ingenio, la ironía, la belleza o la crueldad que molesta, como toda verdad incómoda, y sobre todo por el mensaje que gritan las obras.

Las manos y las mentes que hay detrás de ellas pertenecen a 31 artistas plásticos: 15 españoles, 14 franceses y 2 portugueses, además de dos poetas. Juntos, han compuesto un canto y a la vez una denuncia, evidenciando que los ideales que dan título a la muestra son todavía objetivos pendientes. Libertad, Igualdad, Fraternidad. "Hemos puesto estas palabras en español y no en francés porque en Francia se han convertido en un sello oficial y han perdido su verdadero significado", contaba ayer Isabel Durán, que comisaria la muestra junto con Bernard Marcadé. Las tres salas del Centro Huarte ocupa esta propuesta de la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC), que llega a Navarra respaldada por el Gobierno foral y después de haberse exhibido en Madrid y Zaragoza. Tras pasar por Huarte, viajará a Las Palmas de Gran Canaria. Y podría recorrer el mundo entero, porque lo que la exposición revisa y puntualiza, o mejor dicho, en lo que hurga, son cuestiones universales que, desafortunadamente, nos conciernen a todos. Desafortunadamente porque, como reconoció Durán, "esta es una exposición pesimista, triste, porque constata, pieza por pieza, que estamos muy lejos de llegar adonde hay que llegar". A pesar de este pesimismo, el visitante sale de la muestra reforzado por visiones abiertas y directas. Por la necesidad de cambio.

Libertad, Igualdad, Fraternidad, concebida por la SECC con motivo del bicentenario de la Guerra de Independencia, aúna pintura, escultura, instalación, fotografía, vídeo y poesía. Pero estos lenguajes dialogan sin barreras. "En esta exposición, la frontera entre las formas de expresión está difusa. Hay de todo, o mejor dicho, hay arte", comentó Isabel Durán en la presentación de la exposición, que el director de Proyectos de la SECC, Xosé Luis García Canido, calificó como "una inmersión en un periodo de 30 años, desde la Revolución Francesa hasta 1812. Un prisma con muchos lados desde los que mirar". ¿Somos libres? ¿Nacemos todos iguales? ¿Nos mueve un sentimiento de fraternidad a la hora de hacer las cosas que hacemos? Son las tres preguntas que los comisarios de la exposición plantearon a los artistas participantes. Y el No por respuesta en las tres movió a los creadores a la reflexión.

buñuel inicia el recorrido Abre el recorrido, en la sala 1, un pequeño fragmento de la película de Luis Buñuel El fantasma de la libertad, como un canto a la no imposición de este ideal. Es el primer grito de la exposición. A partir de ahí, se proponen, por ejemplo, diálogos entre España y Francia como el que hace Antoni Muntadas en tres serigrafías en las que se lee Tout va bien cuando las cosas no van tan bien, o el que establece Ninar Esber, quien ha mezclado los colores de las banderas española y francesa para crear nuevas banderas, o mejor, no-banderas, que hablan de una nueva forma de igualdad que borra diferencias. Annette Messager hace danzar una cabellera para decirnos que, casi sin darnos cuenta, nos movemos al son del aire que nos viene dado; Yan Pei-Ming evoca a Goya reinterpretando su obra de los fusilamientos del 3 de mayo en una versión teñida de sangre; el artista francés Bruno Peinado, presente ayer en Huarte, nos presenta a su particular muñeco Michelín, "que habla de un mundo de intereses cruzados y da cuenta de la globalización", explicó.

Jean-Luc Moulène exhibe imágenes de 39 objetos producidos por obreros en huelga, Fernando Sánchez Castillo presenta una historia de quiromantes leyendo las líneas de un vaciado de la mano de Francisco Franco y muestra, para curiosidad de los visitantes, dos pelos de la ceja dictador que un trabajador de la fundición en la que se hizo en su día la máscara funeraria de Franco ha guardado durante años, relató ayer el artista en Huarte. Jaume Plensa se compromete como Elias Canetti en una bella y evocadora escultura, Francis Naranjo da voz a un albino, que cuenta en un vídeo el drama que padece con lo que se supone que debe darnos vida: la luz y el sol. Christian Boltanski nos invita a contemplar en proyecciones la vida a una velocidad de vértigo y a detener momentos... Y así continúa el recorrido por la muestra, un camino para realizar sin las cadenas de la prisa. Con libertad.

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