Publicidad
Herramientas de Contenido
[Entrar | Registrarse]
El médico intensivista del Hospital de Navarra Koldo Martínez, observador en primera fila de la sanidad navarra, acaba de ser nombrado presidente de la asociación estatal de bioética, campo que tiene mucho que decir ante los retos que plantea el imperativo tecnológico
lola cabasés - Lunes, 9 de Noviembre de 2009 - Actualizado a las 07:38h
votos
comentarios
Koldo Martínez Urionbarrenetxea, en la UCI del Hospital de Navarra, servicio en el que ejerce su profesión médica. (Foto: iban aguinaga)
Vista:
pamplona. Acaba de ser elegido presidente de la Asociación de Bioética Fundamental y Clínica, ¿qué es y para que se creó?
Es una asociación que creamos hace veinte años personas que habíamos hecho el máster de bioética del profesor Diego Gracia, de la Universidad Complutense. Fue realmente el inicio de la bioética en este país y pensamos que debería ser un instrumento para mantenernos en contacto y para seguir deliberando. Reúne a personas interesadas en el campo de la bioética.
Para usted, tras el máster ¿hay un antes y un después en la profesión?
El máster me ha enseñado que las cosas importantes hay que hacerlas despacio y a ver la relación, como profesional con la salud, con mis pacientes y con las familias de mis pacientes de otra manera.
¿Está logrando sus objetivos?
Sí. El objetivo era doble: seguir reuniéndonos para abordar cuestiones sobre la salud y la bioética, y ayudar a crear una cultura bioética en los centros sanitarios. Creo que lo estamos consiguiendo. Aunque inicialmente nuestra visión de la bioética era muy sanitaria, en estos momentos estamos logrando llevar el cambio de la bioética no sólo al mundo de la salud sino al de las relaciones humanas y a todo lo que tenga que ver con la vida. De hecho, en el último congreso de Murcia tuvimos una mesa redonda que giró en torno a la ética y a la política.
Entre sus cometidos más inmediatos está el de organizar un congreso sobre bioética en Pamplona. ¿Que temas quiere abordar?
Todavía no lo tenemos muy claro. Es un objetivo para 2011 y hay tiempo pero a mí, en este momento, me parece que es muy importante hacer un análisis sobre ética y ley. Es importante separar el campo de la ley, el campo de la ética y también el de la religión. Son campos distintos, aunque versen sobre los mismos problemas. Otro tema que me preocupa mucho que es definir los campos de la salud y la enfermedad; cuánto de biológico hay en uno y en la otra, y cuánto hay de social porque dependiendo de cómo interpretemos la salud y la enfermedad, vamos a interpretar de una forma distinta la actitud y la labor de los profesionales sanitarios y de la sociedad.
¿La bioética es la ética médica?
No, no. La bioética es la ética aplicada a las ciencias de la salud en su sentido más amplio y ciencias de la salud son la medicina, la enfermería, la psicología, el trabajo social, la política, la ecología... Es la ética aplicada a todo lo que tiene que ver con la vida. Aspira a más, nos impulsa a lo justo, a la excelencia, a lo mejor, a lo óptimo.
¿No aprenden los médicos bioética?
En muy pocas facultades, no sólo del Estado, se enseña bioética y yo creo que es uno de los retos, es una de las grandes deficiencias de la Medicina y de otras profesiones sanitarias.
Usted ha dicho que la bioética es un instrumento de conocimiento y de resolución de problemas, que no hay verdades absolutas, y que a lo máximo que podemos aspirar es a verdades consensuadas para avanzar juntos; que son revisables y sin dogmatismos. Pero ¿y si no hay consenso, quién resuelve las dudas?
Si no hay consenso hay que seguir intentando buscarlo. Partir de que no hay verdades absolutas y que las únicas que existen son aquellas a las que llegamos por consenso responde a una filosofía de vida, a un posicionamiento. Lo que si tengo claro es que las personas que se ponen a buscar juntas la verdad, por lo menos, se demuestran unas a otras algo que es absolutamente fundamental para la convivencia que es el respeto mutuo. Sin respeto mutuo no hay convivencia, sólo hay dictadura , tiranía y fundamentalismo. El respeto mutuo es básico para la convivencia.
El Congreso ha recibido esta semana las enmiendas a la nueva Ley de Salud Sexual y Reproductiva. ¿Comparte con la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, las dudas de que todos los médicos de Navarra sean objetores de conciencia a la hora de acatar la ley del aborto?
Lo que yo sí creo es que la objeción de conciencia necesita ser regulada. Tengo la sensación de que la objeción de conciencia ha sido tratada como una objeción sin consecuencias. Ha sido tratada, no como una objeción de conciencia que es una objeción personal, individual, e intransferible sino, muchas veces, como una objeción de grupo. La conciencia es lo más importante de las personas, tener conciencia nos hace ser personas y, por lo tanto, la objeción de conciencia, si es legitima y verdadera, tiene que ser respetada por las instituciones sanitarias, políticas, etc. Ahora bien, la objeción de conciencia tiene que ser verdadera y legítima, y esto no se esta demostrando. A nadie se le piden razones de su objeción. Es necesario regularla para evitar abusos de los supuestos objetores y, además, porque las mujeres tienen derecho a que se les practique una interrupción de embarazo en determinadas circunstancias.
¿Cómo se puede regular la objeción de conciencia?
Es muy difícil, pero pienso que habría que exigir una declaración unipersonal de quienes se declaran objetores de conciencia y debería haber una especie de comité que regule si la práctica concreta a la que ese profesional sanitario objeta es legitima. Hay gente que dice que es objetor de conciencia al aborto y bien, es muy respetable, pero yo me pregunto si esa objeción de conciencia es igual de cara a objetar al aborto de una chavala de 18 años que ha sido violada por cinco energúmenos o ante una señora que tiene su vida más o menos arreglada y es su segundo embarazo. ¿Es lo mismo? Yo creo que se necesita un comité independiente, multidisciplinar, que vaya analizando caso por caso.
En Navarra, esta objeción generalizada tiene otros motivos, habría que remontarse a hace veinte años a aquellas manifestaciones, a aquellos juicios, a aquellos pasquines tirados por el suelo que acusaban a los médicos e incluso citaban mujeres con nombre y apellidos ...
En Navarra hay ginecólogos que han dicho que no son objetores de conciencia pero que a lo que no están dispuestos es a hacer interrupciones voluntarias de embarazo en las circunstancias actuales, sin apoyo de la Administración. En Navarra, por desgracia, quién está haciendo objeción de conciencia es el propio Gobierno y eso es intolerable. La objeción de conciencia es unipersonal.
¿Se cumplirá la nueva ley en Navarra? ¿Va a promover algún movimiento en este sentido desde la asociación que preside?
Sí se cumplirá. Las sociedades cambian, las personas también; cambian las éticas, cambian los conocimientos científicos. En nuestra asociación no pensamos todos lo mismo y lo más valioso que tenemos es la deliberación. A veces llegamos a acuerdos y otras veces, no. Por ello la asociación no va a impulsar ningún movimiento en favor ni en contra de la despenalización, ni de la ley de plazos.
¿Cree que la sociedad navarra reclama este derecho o que ya se ha hecho a la idea de que es un asunto que no va con ella?
Yo creo que la sociedad navarra lo acepta como un derecho. A las instituciones les corresponde hacer realidad ese derecho. Estamos viviendo una etapa de demasiado conformismo en la sociedad y creo que es una pena. La democracia es un cambio continuo y una renuncia a la acomodación.
Otro tema que también preocupa es el del trato al enfermo terminal. Tanto en la sanidad pública como en la privada hay médicos que temen aplicar determinadas terapias, hablemos por ejemplo de morfina, para evitar el dolor porque, dicen, precipita la muerte
Sí, yo creo que entran en juego dos factores: el desconocimiento de las técnicas y del paliativismo por parte de los profesionales, lo que es muy grave, y el desconocimiento de la ley y de la ética de la sociedad, el miedo a poner en marcha actuaciones que temen se puedan volver contra ellos. Los pacientes terminales tienen derecho a un paliativismo, es decir, a morir sin ningún tipo de dolor ni de sufrimiento. Hoy tenemos en la medicina técnicas y fármacos para conseguirlo respetando toda la legislación. Aquí también la Administración tiene una gran responsabilidad. A los profesionales hay que enseñarles el paliativismo y hay que hacerles conscientes de las soluciones éticas y legales para este tipo de problemas. Por tanto, responsabilidad de la Administración y de los profesionales sanitarios que, por miedo e incluso algunos por cuestiones o fanatismo ideológicos, se resisten a aplicar estas medidas.
La sedación terminal, ¿acelera la muerte?
No. Está demostrado que no acelera la muerte. Hay estudios científicos que así lo indican y todo lo que se diga en contra no concuerda con los datos científicos.
¿Apuesta por una facultad de Medicina en la UPNA?
Por supuesto que sí. Yo estudie en la universidad del Opus, estoy encantado de haber estudiado ahí, creo que tengo una formación médica de primera calidad pero somos muchos los navarros que consideramos necesaria la implantación de una facultad pública. Hay número suficiente de alumnos, buenos profesionales en el sistema público que serían unos profesores excelentes y tenemos centros públicos en los que los alumnos podrían hacer sus prácticas con muy buenos resultados.
La red sanitaria, pública y privada, ¿será capaz de asumir a todos los estudiantes para sus prácticas? Parece que éste, y el económico, es uno de los principales problemas.
Sin ninguna duda. Además la implantación sería progresiva y podríamos ir planificando.
En el entorno en el que trabaja, el Hospital de Navarra, ¿que ambiente se respira al respecto?
Aquí hay cierta acomodación, hay quien pasa y quien lo ve positivo. Yo creo que si la facultad se pusiera en marcha sería un acicate, un incentivo muy importante para los profesionales de la Salud, para los alumnos y para los pacientes porque nos obligaría a estar más al día de lo que estamos.
El imperativo tecnológico, la biotecnología han abierto un amplio abanico de posibilidades sanitarias y humanas (manipulación genética, células madre...) ¿Está la bioética en la cresta de la ola?
Yo no hablaría de cresta de la ola pero si es cierto que la bioética está en el centro del debate. Por un lado está el imperativo tecnológico que te dice: si puedes hazlo, pase lo que pase y eso es un imperativo que está muy inserto en los investigadores, en los políticos, en la sociedad, en los enfermos, en las familias de los enfermos. Frente a ese imperativo tecnológico, la bioética tiene un papel fundamental de mediación. Es verdad en todos los campos hay dos tendencias los tecnofílicos y los tecnofóbicos. La bioética tiene que mediar entre ambos. No se puede hacer todo lo que se puede pero se puede hacer mucho de lo que se debe y nuestro papel es el de mediador. El límite está en el consenso con tres principios: respeto de las personas, adecuación de los medios a los fines y consenso sobre dónde poner los límites. Antes los límites los ponía Dios, el rey, quien fuera, y hoy los ponemos los ciudadanos. Hay que avanzar con prudencia. Investigaciones como la manipulación embrionaria son muy punteras y por eso se hacen en centros muy especializados. Aquí en Navarra, la investigación en este campo esta en manos de la universidad privada que tiene una moral religiosa muy concreta y no la ve con buenos ojos. Tenemos un Gobierno que apoya a esa universidad y a los profesionales de la sanidad publica este tipo de investigaciones nos está vetada.
¿Cree que el Centro de Investigación Biomédica (CIB) proyectado en el Hospital de Navarra estará libre de ataduras morales para investigar?
Bueno, yo creo que la investigación no tiene que estar libre de ataduras morales. Los investigadores tienen que respetar unos principios éticos mínimos. Respecto al CIB, vamos a ver que pasa. Lo más fácil es hacer continentes y lo importante es ver el contenido. Soy bastante escéptico, me encantaría equivocarme. Sólo sabemos que se va a hacer un edificio de muchos millones.
¿Qué opina de la fusión de los hospitales?
Es un proyecto antiguo. Cuando estaba de gerente de Osasunbidea Mikel Larumbe, intentó impulsarlo y tuvo un rechazo importante de profesionales y de algunas fuerzas políticas. Es un sin sentido que dos hospitales situados a cien metros tengan dos gerencias, dos servicios de medicina intensiva, etc. Creo que es una necesidad perentoria que responde sin más a una buena gestión.
¿Hay buen ambiente de trabajo en el Hospital de Navarra, en la sanidad pública navarra o demasiado dirigismo?
Hay buen ambiente de trabajo pero es cierto que los profesionales de la salud estamos cansados, hay mucho queme y un sentimiento de falta de valoración; que se está poco remunerado, que se dedican muchas horas... En parte es verdad pero en parte es fruto de que los profesionales no han evolucionado con la sociedad. Los médicos nos hemos quedado con el concepto antiguo de medico y se nos exigen más cosas. El rol del medico ha cambiado.
"La bioética se basa en el respeto mutuo, sin el cual sólo hay dictadura, tiranía y fundamentalismo"
"Los límites, que antes ponía Dios, el rey, quien fuera, hoy los ponemos los ciudadanos"
"Poner Medicina en la UPNA será, además, un acicate para los profesionales sanitarios"
"La sedación terminal no acelera la muerte; está demostrado en estudios científicos"
Publicidad
Gracias por su comentario
Publicidad
Publicidad
El temporal provoca cortes de carretera y lluvias de hasta 72 litros por metro cuadrado
Profesores de la UPNA dicen que el Gobierno "usa el centro como moneda de cambio"
Critican que "el Ejecutivo sabe que la UPNA no puede funcionar con la partida prevista y argumenta que va a ser enmendada"
Navarra se solidariza con el pueblo saharaui en su lucha "por la libre determinación y la paz"
El VI Foro juvenil sobre vivienda apuesta por el desarrollo de los parques públicos de alquiler
El Sistema de Información Urbanística de Navarra supera las 210.000 consultas al mes
Publicidad
Publicidad
Ripagaina aumenta un 30% su edificabilidad residencial
El Gobierno de Navarra acordó en su sesión de hoy iniciar los trámites de modificación del Plan Sectorial de Incidencia Supramunicipal (PSIS)
Hollywood reclama a la Comparsa de Gigantes
Un film protagonizado por Tom Cruise y Cameron Díaz solicita al Ayuntamiento de Pamplona la cesión de las figuras para un rodaje en Sevilla y Cádiz
Publicidad