Saltar al Contenido

Editorial

Mucha piedra, pocas ideas

El Departamento de Cultura y Turismo ha conseguido para 2010 el presupuesto más bajo de los últimos cinco años con una apuesta clara por construir infraestructuras desatendiendo la acción cultural

Viernes, 23 de Octubre de 2009 - Actualizado a las 07:30h

ErA difícil que el anteproyecto de los Presupuestos de Navarra para 2010 recortara la asignación al Departamento de Cultura respecto a las cifras de 2008, teniendo en cuenta que este departamento fue uno de los más afectados en el ejercicio anterior, pero aun y todo han conseguido el récord de otorgarle la cifra más baja de los últimos 5 años. Un departamento, por otro lado, estratégicamente unido al de Turismo con la intención de hacer de la cultura un elemento propagandístico que venda la imagen del Reyno. Esa es la verdadera cultura que le importa a este Gobierno y por la única que trabaja, aquella que le da una rentabilidad política y le permite inaugurar y retratarse, no la que implica ofrecer a la sociedad un conjunto de conocimientos que le permitan desarrollar su juicio crítico, esa definición de Cultura a la que la derecha siempre se resiste. Al Gobierno de Miguel Sanz y al Departamento de Juan Ramón Corpas no le interesa promover nada que haga pensar, quizás por ello apuestan en los últimos años por grandes proyectos e inversiones en piedra, porque las piedras no hablan, ni cuestionan, ni piensan, ni son críticas. Crear edificios es relativamente fácil, basta con tener dinero, lo cual tiene su mérito en tiempos de crisis, eso es verdad, pero hacer de esos contenedores vacíos verdaderos espacios culturales es otra cosa que exige sobre todo ideas y una acción clara de gobierno que aquí no se da, en la que el artista y el creador estén por encima de los intereses partidistas. En el avance de presupuestos la mayor parte de la inversión se destina a las grandes obras como la Biblioteca y Filmoteca o el Museo del Encierro (dependiente de Turismo), lo cual estaría bien si no fuera acompañado del duro recorte que se aplica a la acción cultural. Eso es lo grave, el poner freno a la acción. Y lo es más todavía en un momento en el que algunas de las iniciativas puestas en marcha han generado un importante rechazo en el mundo cultural. Basta mirar la situación de la Red de Teatros y la crítica que sobre ella han vertido distintos agentes teatrales por su irregular puesta en marcha; o el Plan de Arte, un documento creado sin contar con el sector y que ahora es rechazado por éste a la espera de que se debata; por no hablar del Centro de Arte de Huarte, todavía sin un futuro claro o la situación de la enseñanza musical, esperanzada por fin con un nuevo edificio tras años de abandono. Mucha piedra y poca acción es una mala fórmula para dinamizar la vida cultural.

votos comentarios

(?)

Herramientas de Contenido

Publicidad

Cargando comentarios...

Gracias por su comentario

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Últimas Noticias Multimedia

Publicidad

Publicidad